Exalumno se desempeñó como concejal de la comuna de La Ligua.
Andrés Soza, egresado de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, asumió recientemente como delegado presidencial de la provincia de Petorca, en el gobierno del Presidente José Antonio Kast.
El egresado es especialista en Derecho Administrativo, y ha desarrollado una larga trayectoria ligada al servicio público siendo dirigente social y concejal de la comuna de La Ligua, destacando por su permanente compromiso con el trabajo en el ámbito público y con las comunidades.
Andrés Soza egresó de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso el año 2013, y juró como abogado en la Corte Suprema en 2017. Además, ha realizado diplomados en el área del Derecho Administrativo y Municipal, ámbito en el cual ha enfocado su desarrollo profesional.
Respecto a su designación en el cargo, indicó que “agradezco profundamente la confianza depositada por el Presidente de la República al encomendarme esta responsabilidad. Asumo este desafío con sentido de deber, humildad y un fuerte compromiso con el servicio público”.
“La provincia de Petorca presenta una realidad compleja y diversa, con un territorio extenso y múltiples necesidades. Por tal motivo, los énfasis de la gestión estarán orientados a fortalecer la coordinación con las policías para otorgar mayor seguridad a las familias, realizar gestiones que mejoren el acceso a la salud y apoyar firmemente a las organizaciones sociales. En este contexto, uno de los principales desafíos será fortalecer la articulación institucional entre los distintos servicios públicos y avanzar en soluciones concretas que mejoren la calidad de vida de los habitantes de las comunas de Papudo, La Ligua, Petorca, Cabildo y Zapallar”, puntualizó.
Formación en la UV: rigurosidad, disciplina intelectual y compromiso con la excelencia
Consultado sobre su paso por la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, señaló que “fue un período profundamente significativo, tanto en lo académico como en lo personal. Guardo los mejores recuerdos de mi formación en la centenaria Escuela de Derecho de la UV, institución en la que no solo adquirí una sólida formación jurídica, sino también construí importantes lazos de amistad que se mantienen hasta hoy”.
“Valoro especialmente la formación basada en la rigurosidad, la disciplina intelectual y el compromiso con la excelencia, elementos que han sido fundamentales en mi desempeño profesional. Fue en este espacio donde descubrí mi vocación por el Derecho Público, particularmente en el ámbito del Derecho Administrativo, área en la cual me he desarrollado a lo largo de mi trayectoria laboral en distintos servicios públicos y municipalidades de la Región de Valparaíso”, añadió.
En esta línea, destacó además que “la formación jurídica recibida en la Universidad de Valparaíso, caracterizada por su seriedad, prestigio y rigurosidad, me ha entregado herramientas fundamentales para el ejercicio de la función pública. Estas competencias me permiten abordar los desafíos del cargo con una mirada técnica, pero al mismo tiempo con un profundo sentido de responsabilidad social, teniendo siempre como eje central el bien común y el desarrollo equitativo del territorio”.
“Asimismo, destaco la influencia de destacados académicos, como Enrique Aimone, Fernando Hool, Juan Carlos Ferrada y Mario Opazo, entre otros, quienes contribuyeron significativamente a mi formación y visión del servicio público”, subrayó.
Función pública
Respecto al ejercicio de la función pública, el actual delegado presidencial de la provincia de Petorca comentó que “debe estar siempre guiado por un compromiso irrestricto con los valores democráticos, el respeto al Estado de Derecho y la plena vigencia de las instituciones. Creo firmemente en una gestión pública basada en la probidad, la transparencia y la responsabilidad, donde cada decisión se adopte con sentido de justicia, ética y vocación de servicio hacia la ciudadanía”.
“Asimismo, considero fundamental promover una gestión cercana, que escuche activamente a las personas, que sea capaz de recoger sus necesidades y transformarlas en acciones concretas, con un enfoque territorial que reconozca las particularidades de cada comunidad. La excelencia en la gestión no solo debe entenderse como eficiencia administrativa, sino también como la capacidad de generar respuestas oportunas, equitativas y de calidad, poniendo siempre en el centro el bienestar de las personas”, destacó.
“Finalmente, me guía la convicción de que el servicio público es, ante todo, una responsabilidad con el bien común, que exige trabajo constante, coordinación institucional y un actuar siempre orientado al desarrollo justo y sostenible de la provincia”, cerró.



